Cometa: Un viaje.

Alrededor del sol, de hielo y polvo, de madera y papel, sostenido hacia la tierra por un hilo

Cometa: Un silencio

Ya van 6 horas en silencio. Mandé algunos mensajes y tuve algunas respuestas. Charlar por escrito da tiempo a pensar las palabras, ser acotado y directo. No perder el tiempo. Decir, preguntar, responder. No dejar que el tiempo vuele hablando sin sentido. Sin llegar al momento de mirar la hora y maldecir porque ya es tarde y tenés que volver a casa y fijarte si tenés algo para cenar, porque es feriado y está todo cerrado y ya no estamos para andar cenando afuera.

Básicamente he crecido de la mano de las conversaciones por escrito. Por mensaje de texto, por luego por Whatsapp y últimamente más que nada por Instagram. Estoy, y estamos, acostumbrados a eso.

Tuve un amor una vez, que no sé si le diría gran amor, pero sí trascendente amor para la historicidad de mi vida. Cuando con él nos declaramos nuestros sentimientos, luego de estar unos eternos dos meses mirándonos a los ojos lanzando fuego con la mirada sin poder descifrar lo que nos pasaba cada vez que nos cruzábamos, estuvimos hablando por mensaje de Whatsapp por 7 horas. Empezamos a las 11 de la noche y terminamos a las 6, cuando a mi me sonó la alarma para despertarme.

Ésa es una historia que quiero contar, pero no sé si estoy preparado. O quizás sí lo estoy, pero necesito ordenarme para poder hacerlo de forma clara, y con detalle. Por ya saben, que lo que mal arranca mal acaba, y eso nunca es algo corto de contar.

Deja un comentario