Estoy (de nuevo) buscando la parte divertida de la vida. Yo, el rey de la auto-reflexión y del análisis, el que todo lo proyecta, que tiene planes y no se frustra cuando las cosas no salen. Debe ser que ya cumplí mi gran plan, ése que no se trataba de un resultado si no de un proceso que llevaría años. Hoy, eso ha terminado. Ya me fui de viaje, ya metí toda mi vida en una maleta y me subí a un avión (5 veces). Pero qué sigue ahora? Esperar.
Es el momento de establecer y echar alguna raíz. Y uno pretende que esa raíz sea sembrada, regada y ver sus frutos en cuestión de días o a lo sumo semanas. Pero a veces la burocracia se mete en el camino y te dice que no, que no eches raíces, que quedes en suspenso hasta que, en algún momento, te toque. Ah pero mientras tanto quédate aquí esperando. No vayas a ningún lado, no solicites nada, no exijas nada, ni hagas nada.
Llevo 12 semanas en España y la cosa va muy lento. Será por la ciudad en la que estoy que no consigo trabajo, pero estamos acá porque por lo menos no hay que pagar un alquiler y mi amorcito puede ejercer su profesión por primera vez. Me repito una y otra vez que ése era el objetivo al quedarnos aquí. De todos modos la cuenta bancaria disminuyó abruptamente y ya estoy muy cerquita del cero.
Ni la tarjeta de residencia ni la homologación de título. Espero por ello, mientras tanto tendría que estar disfrutando éste momento de ocio y tiempo libre. Estoy en un pueblo, aislado, en una casa con poca luz y poco reparo exterior ante la lluvia. Me quede adentro, me sumergo en los videos de las redes sociales y en los realities. me pongo a estudiar hasta que me pregunto para qué estudio. intento conseguir un taller de teatro y no hay, quisiera hacer cerámica pero es muy caro. Estoy apuntado al gimnasio pero me lastimé la rodilla, me acuerdo que soy fisio y que me la puedo recuperar yo mismo, que es cuestión de planificar y aplicar lo que sé.
Me siento mal con mi cuerpo, de nuevo, pero está cada vez mas presente la sensación de no gustarme, ya no me veo en el espejo y casi inconscientemente dejo de cuidar aspectos de mí mismo.
La ansiedad se apodera de mí sin dar aviso, puede ser a la mañana o a la tarde o antes de dormir. O al despertar, atándome a la cama como si mi cuerpo no tuviera ya más energía vital. Ésto va a pasar, estoy seguro, me repito, que estoy aquí por amor y que ésto va a pasar. Ya va a pasar. Espero.
Deja un comentario