Cometa: Un viaje.

Alrededor del sol, de hielo y polvo, de madera y papel, sostenido hacia la tierra por un hilo

El coche

Empieza el último mes del año y yo estoy totalmente perdido. negado a cualquier tipo de balance porque mi miedo es que dé positivo y me saque todo el derecho a sentirme en la más profunda amargura. Porque sé que mi estado actual es consecuencia de mis decisiones y que en el proceso hice lo que quise y la pasé demasiado bien y viví demasiadas buenas experiencias y aprendí muchísimo y crecí. Pero después de semejante subidón había que bajar para ahora intentar recuperarse. Obvio, ésta es la etapa que más lento pasa. Pero pasará. Si mi mente así lo permite, si mis ojos no se cierran ante las personas que me apoyan y si me corazón consigue expandirse aunque sea un poquito, sólo restará esperar.

Para chismosos fácticos, que quieran saber lo que me pasa: me mudé de país. La idea, arriesgada, era irnos a Australia con mi pareja. Pero sólo a mi me dieron la visa. Volantazo de último momento y activación de plan B: quedarnos en su país. Aquí, por estar en una ciudad pequeña, cuesta conseguir trabajo. He ido a decena y media de entrevistas y no quedé en ninguna. El clasismo y xenofobia se han hecho notar como nunca, en casi todas las oportunidades en las que han podido. Los trámites también llevan su tiempo y aún no tengo nada resuelto, todo en »proceso». Y a todo ése resuemn hay que sumarle que mis ahorros se esfumaron , queser inmigrante sale caro y el dinero se va.

Me repito como un mantra: Esperar Esperar Esperar

Deja un comentario